Échale la culpa al peluquero

27935403_10213563817843380_1902960657_n
Imagen cedida por una peluquería canina

Recibes a un perro totalmente enredado y abandonado por sus responsables, recuperas su manto, lo desenredas cuidadosamente, lo bañas y secas con todo tu cariño, y le cortas el pelo ofreciéndole una nueva y atractiva imagen.
Le dedicas todo el tiempo que el caso requiere adaptándote a su estado anímico, con calma y respeto. Un tiempo y un esfuerzo que sabes que no vas a cobrar pero no te importa porque la satisfacción de mejorar su higiene, apariencia y bienestar te compensa, porque tu vocación y el aprecio que sientes por estos animales te impulsa a actuar y asumir parte de los costes de su cuidado.
Devuelves el perro a su responsable explicando la dificultad de la tarea de recuperación de su manto y el estres que puede suponer para un animal a menudo poco acostumbrado al cepillado y dedicas una parte de tu valioso tiempo a comentarle la conveniencia, la necesidad de un mantenimiento regular y tu disposición a asesorarle y facilitarle la tarea.
Facturas y cobras una tarifa que no cubre tu esfuerzo y especialización con la esperanza de que el precio del servicio no sea un factor que impida que el animal reciba un mantenimiento y cuidado adecuado a sus características evitandole asi la vuelta al estado de abandono en el que lo has recibido.
Pero al poco tiempo recibes una llamada de la persona a la que no le importaba mantener a su compañer@ en semejante estado quejandose porque resulta que segun ella su perr@ tiene la piel irritada, incluso dice que quemada a consecuencia de tu trabajo.
Educadamente y con gran paciencia le explicas que tu has tomado todas las precauciones que tu experiencia y formación te dictan y procedes a intentar razonar las causas por las cuales puede, y digo puede, haberse generado una irritación, entre las cuales destaca el (lamentable) estado previo de la piel y el manto de su querid@ aunque poco atendid@ compañer@.
Casos así los hemos tenido tod@s y probablemente los sigamos recibiendo y actuando con la misma profesionalidad a pesar de resultar a menudo los responsables del abandono de otros, a pesar de hacer todo lo que esté en nuestras manos por mejorar el bienestar del animal, con la pena que nos produce ser testigos del lamentable estado en el que quienes dicen quererlos pero olvidan cuidarlos adecuadamente, porque a pesar de todo, a nosotros, los profesionales de la higiene y cuidado canino si nos preocupa su bienestar y nos preparamos a fondo para realizar con seguridad un servicio de calidad.

Recibo a menudo mensajes de compañeras comentando su día a día, cosas que pasan en las peluquerías caninas, situaciones e incidencias que son comunes para todos los profesionales, que se repiten y ante las cuales conviene tener las cosas claras.

Esta la he seleccionado para comentar en este blog porque considero que es un clásico en nuestra actividad. Me refiero a esas personas a las que les resulta extremadamente fácil culpar de las consecuencias de su negligencia en la responsabilidad de mantener adecuadamente a los animales que de ellas dependen a los profesionales que con paciencia, cariño y respeto se dedican a mejorar su estado.
Me preguntan que hacer, como actuar frente a este tipo de reclamaciones, y la respuesta es, con la misma paciencia y profesionalidad con la que ejercemos este oficio, ofreciendo explicaciones y asumiendo responsabilidades en el caso de que las hubiera. Y, por supuesto, disponiendo de un código de buenas prácticas que establezca un protocolo de actuación, responsabilidad y garantía frente a estas y otro tipo de incidencias que se puedan producir durante o a consecuencia del servicio de peluquería canina.

Registro de peluquerías caninas de confianza

Con la llegada de internet y la aparición de los primeros foros de peluquería canina, al principio en inglés pero mas tarde en español se abrió una puerta a la comunicación entre los profesionales en un sector tradicionalmente desconectado y dividido en el que la información se ocultaba celosamente y en el que buscar formación resultaba una misión imposible.
Asistí a los inicios de este fenomeno comunicativo con mucha curiosidad e ilusión, busqué la información disponible en webs americanas y mas tarde en el que fué el primer foro para profesionales en español, el foro Artero, entonces empece a comprender que todos los profesionales de la peluquería canina estemos donde estemos compartimos una misma vocación y soportamos una misma problemática.
Desde entonces y hasta ahora el mundo de la peluquería canina en internet ha crecido exponencialmente, surgieron las redes sociales, los grupos de Facebook, el Whatsapp y otras muchas posibilidades de conocer, comunicar y compartir con compañeros del país y de todo el mundo.
Este gran encuentro virtual que debería de haber generado un paso hacia adelante en la resolución de los males que arrastra nuestro oficio no ha sido suficiente para tal mejora sino que puede que incluso haya servido para distorsionar aun mas nuestro sector perpetuando una situación en la que la competencia no se basa en calidad sino en precio, en la que nuestra especialidad sigue desprestigiada y devaluada, en la que los animales siguen soportando servicios de peluquería poco adecuados y en la que cuesta tanto esfuerzo sacar adelante nuestros centros.
En este tiempo y mediante este mundo cibernético he conocido a muchos compañeros con los que he compartido experiencias y con los que me he encontrado personalmente cuando ha habido ocasión, compañeros con los que comparto unos valores fundamentales como son el bienestar animal, la profesionalidad, la confianza, la integridad, la legalidad, la transparencia, la calidad, la seguridad, la formación contínua y la competencia en igualdad de condiciones.
Emprendedores con los que siento una especial afinidad tras tantos años de gestionar mi propia empresa porque compartimos una problemática muy específica y la voluntad de mantener y si es posible mejorar nuestro negocio.
Entiendo que aunque a muchos nos una esta visión de la peluquería canina otros tengan otra visión o intereses diferentes, este es un mundo muy amplio y es lógico cada cual tenga sus propias afinidades e inquietudes.
Me dirijo especialmente a quienes habeis abierto un salón de peluquería canina, a quienes teneis en vuestras manos la decisión de como gestionarlo, a quienes estais interesados en dirigir una peluquería canina comprometida en ofrecer el mejor trato y servicio a los clientes de dos y de cuatro patas, a quienes os preocupe la rentabilidad y el futuro de vuestros centros, a quienes os interese la posibilidad de disponer de una diferenciación frente a la competencia basada en tarifas extremadamente reducidas.
¿Que podemos hacer para marcar una diferencia evidente que sirva de referencia a los clientes que buscan calidad o desconocen los riesgos de la peluquería canina realizada a destajo?
Desde el blog peluqueriacaninapositiva.es hemos puesto en marcha una iniciativa destinada a dar a conocer nuestras peluquerías al público y a los demas compañeros asumiendo un compromiso que acredite nuestra fiabilidad.


UN COMPROMISO CON
la legalidad vigente
la formación contínua
la experiencia
unas instalaciones seguras
el bienestar animal
la responsabilidad
la voluntad de certificacion profesional


Si te sientes indentificad@ y quieres informarte o participar en este proyecto puedes entrar en:
https://www.facebook.com/groups/320905858355955/
http://peluqueriascaninasdeconfianza.peluqueriacaninapositiva.es/

 

Peluquerías caninas de Confianza

Este blog dedicado a informar y aportar positividad al ejercicio de la peluquería canina profesional estrena proyecto presentando un Registro de peluquerías caninas de confianza.

Un listado que sirva de guía de las peluquerías caninas que han aceptado someterse a un proceso de autoevaluación y acreditan su interés por realizar una peluquería canina de calidad, segura, responsable y enfocada al bienestar animal.

Abierto a tod@s l@s profesionales responsables de la gestión de su salón de peluquería canina que deseen inscribirse y aceptar las condiciones de entrada.

Por una peluquería canina+

Más información en http://peluqueriascaninasdeconfianza.peluqueriacaninapositiva.es/

 

Envía tus comentarios

Peluquería canina positiva y posible

No se si tod@s compartimos la misma visión de lo que debería de ser una peluquería canina mas positiva, seguramente estaríamos de acuerdo en muchas cosas aunque probablemente surgirían discrepancias que supongo que podríamos superar porque de una forma u otra nos unen unos objetivos comunes como son:

la mejora de la formación,

de las condiciones laborales de los profesionales

de la excelencia en los servicios

de la imagen y el prestigio de nuestro oficio

y sobre todo la mejora del bienestar de los seres a cuyo cuidado nos dedicamos.

Digo esto porque entiendo que hay distintas y muy respetables formas de entender ejercer la peluquería canina en unas condiciones mas positivas para el animal, el profesional e incluso para el cliente, hay salones que no usan cabinas de secado, jaulas o boxes, ni sujeciones e incluso que no citan a mas de un cliente por sesión o usan terapias alternativas como método de control de estrés, iniciativas y procedimientos muy meritorios y con los que much@s profesionales de la higiene y el cuidado animal nos sentiríamos identificados y satisfechos.
Pero la cuestión es que como empresarios y gerentes de nuestros salones debemos intentar rentabilizar nuestra inversión, nuestro trabajo, el de nuestros colaboradores y asegurar la estancia de nuestros clientes a la vez que ofrecer un trato personalizado y adaptado a las características de cada animal de forma que necesitamos usar determinados complementos de forma eficiente y siguiendo unos protocolos claramente definidos que minimicen el impacto en sus (y nuestros)niveles de estrés.
Usar cabinas de secado, jaulas de espera, correas, bozales o reunir varios perros al mismo tiempo no considero que sea en sí un mal procedimiento y mucho menos una mala práctica profesional siempre que haya un estricto control, una atención personalizada y profesionales expertos que supervisen la tarea.
Francamente dudo de la posibilidad de supervivencia empresarial de quienes intentan,con mucho mérito y toda mi admiración, practicar una peluquería canina en unas condiciones tan ideales, yo por mi parte sigo intentando congeniar rentabilidad y excelencia y mantener mi salón abierto para seguir ofreciendo un servicio con la máxima ética profesional y positividad que me permite una sociedad que mayoritariamente ignora, desprecia u olvida las necesidades de sus compañeros e infravalora nuestra especialidad priorizando las tarifas como elemento de decisión desde la idea de que todas las peluquerías somos iguales, sigo intentando sobrevivir sin bajar mis estandares de calidad ni mis tarifas frente a una competencia mayoritariamente basada en precios tan reducidos que devaluan nuestra especialización y ponen en peligro el futuro de todo el sector.
Para mi la peluquería canina positiva consiste en aportar,en sumar, en evolucionar e ir eliminando toda la negatividad inherente a nuestro oficio pero luchando a la vez por sobrevivir empresarialmente para que los animales y sus dueños puedan seguir acudiendo a una peluquería canina de confianza.

Prevención y Compromiso

Trabajamos con animales vivos y siempre existe la posibilidad de que fallezcan en nuestras instalaciones por causa natural o a consecuencia de una negligencia, la primera es inevitable y aunque debemos estar preparados para asistirles también debemos estarlo para asumirlo aunque no sea nuestra responsabilidad y actuar de forma comprensiva y respetuosa hacia su familia, lo segundo, el descuido o la falta de atención y previsión si que es evitable y nos hace responsables directos del fatal incidente, una responsabilidad que nos obliga a responder a las consecuencias y posibles reclamaciones legales.
¿Que podemos hacer para evitar las incidencias que por descuido culminen en lesiones o incluso con el fallecimiento del animal?
Lo principal es estudiar y analizar previamente las posibles causas de accidente y establecer protocolos que incrementen y aporten seguridad a nuestras instalaciones y procedimientos de servicio.

Redactar por escrito cuales son los riesgos y cuales los medios para prevenirlos y evitarlos estableciendo un plan que acredite nuestro interes por evitar los accidentes y la atención que dedicamos a su prevención es una excelente forma de aportar seguridad a nuestros clientes y de alguna forma puede resultar una buena defensa frente a determinadas denuncias.
Toda esta información y otro tipo de garantías para los clientes quedan habitualmente registrados en un Código de buenas prácticas profesional, un compromiso que garantiza a los clientes la seguridad y la calidad de nuestros servicios profesionales.


 

Un Código de Buenas Prácticas en la peluquería canina pretende constituir una guía práctica que facilite el cumplimiento de la legislación aplicable a las empresas del Sector de Peluquerías caninas, y contribuya a resolver, de manera ágil, las cuestiones más frecuentes que pudieran plantearse como consecuencia del desarrollo de la actividad de acicalamiento, higiene y cuidado de mascotas, con el objetivo de promover la calidad de sus servicios y acrecentar el grado de protección de los derechos de los consumidores y usuarios incrementando el nivel de calidad y seguridad de la actividad desarrollada por los establecimientos favoreciendo un trato respetuoso hacia los animales confiados al cuidado de los profesionales.


 

Por supuesto que debemos contratar un seguro que cubra nuestra responsabilidad ante a un suceso que suponga lesiones o incluso el fallecimiento del animal a nuestro cuidado, un seguro que cubra nuestra responsabilidad frente a los posibles denunciantes.
Conviene tener en cuenta que las posibles fugas de un animal de nuestras instalaciones y las consecuencias de las mismas son también competencia del responsable del centro por lo que además de ser muy exigentes en nuestras medidas de seguridad deberíamos comprobar que nuestra aseguradora cubre dichas fugas.

Podemos asumir un compromiso, podemos prevenir y estar muy atentos y aún así nunca estaremos libres de la difamación, del escarnio, la calumnia, la injuria, el insulto o la denigración pública, gratuita y frecuentemente  anónima de las redes sociales, un medio que juzga y culpabiliza desde el seguimiento y promoción de cualquier comentario vertido con mas o menos razon, con mas o menos resentimiento  sin tener en cuenta la realidad de los hechos, la reacción de los responsables ni el dolor y el perjuicio económico que se puede estar haciendo a quienes solo deben responder ante la justicia.

Comprometámonos con nuestros clientes, prevengamos los riesgos, pongamos los medios para  evitarlos y respondamos con responsabilidad frente a los incidentes, la justicia está para determinar la posible culpabilidad y la compensación oportuna.

Pero hay otra cuestión interesante.

¿Quien puede asesorarnos y ayudarnos frente a posibles reclamaciones o denuncias?

Las asociaciones profesionales y las empresariales  deberían ofrecer servicios de cobertura legal, laboral y fiscal además de la formación necesaria para mejorar la calidad y la seguridad de los servicios de sus asociados contribuyendo positivamente a la mejora del prestigio de nuestra actividad participando activamente en el Sistema Arbitral de Consumo de su comunidad y asumiendo un Código de Buenas Prácticas en la peluquería canina.

Asociación, ¿la solución?

Buenas prácticas en la peluquería canina

La Calidad como elemento diferenciador en la peluquería canina

Compromiso +

 

Blog de peluquería canina profesional y positiva