La peluquería canina en positivo en REC+

Artículo publicado en el nº 15 la revista de educación canina en positivo REC+.
http://issuu.com/rec.positivo/docs/rec_15/1?e=1418284/7180465

Tradicionalmente se ha considerado a la peluquería canina como una actividad molesta, desagradable y relativamente innecesaria, un capricho que somete a los perros a una práctica que rechazan o la imposición de un proceso de higiene y corte de pelo que no le aporta ninguna ventaja inmediata o apreciable.

Los peluqueros caninos escuchamos a menudo frases como “pobrecito que ya sabe a dónde va” o “que le hacéis que no quiere entrar” pronunciadas por las personas que acuden con sus perros a nuestras instalaciones influidas seguramente por la actitud a menudo tímida o recelosa en la entrada.

En nuestra actividad al igual que en todas las demás relacionadas con perros o con cualquier otro animal se han dado y se dan comportamientos hacia los mismos que rozan el abuso y en algunos casos se convierten en un flagrante maltrato oculto tras las paredes de centros de cuidado, educación y hospedaje canino. 
Unas prácticas basadas en la imposición mediante la fuerza, en el dominio y el castigo físico que buscan el sometimiento del animal, prácticas que resultan un refuerzo a quien las infringe y que a menudo canalizan la frustración de personas incapaces y de baja o nula capacitación profesional.

En cierta forma la actitud hacia los animales de muchos profesionales de la peluquería canina tiene su origen en las teorías predominantes y procedimientos aplicados en la educación canina tradicional, el concepto de dominio-sumisión ha calado hondo en la sociedad y no es de extrañar que por consiguiente también lo haya hecho en el mundo de la higiene y estética canina.

Este paralelismo entre educación y cuidado y la necesidad de conocer el funcionamiento de la mente del perro y cuál puede ser su percepción de la realidad nos ha llevado a muchos peluqueros caninos a interesarnos por las nuevas corrientes de educación en positivo y así descubrir que el comportamiento de estos animales que tratamos a diario obedece a unas determinadas pautas y sigue un protocolo de señales destinadas a marcar una situación en la que se sienten incómodos o inseguros, señales que a su vez ejercen o deberían ejercer un efecto apaciguador o tranquilizante para quienes tienen la capacidad de reconocerlos y comprenderlos.

Quienes llevamos tiempo ejerciendo hemos conocido en alguna ocasión una forma de ejercer la profesión que prioriza la rapidez en el servicio sin importar los medios empleados y un trato basado en el desprecio hacia un animal que merece el máximo de los respetos, de hecho esta era una práctica habitual que se asumía como método efectivo de trabajo en un tiempo en el que resultaba difícil adquirir conocimientos y se aprendía por imitación.

Esta forma de trabajar produce un aumento en los niveles de estrés tanto del peluquero como del cliente canino generando una tensión insoportable, una sensación de descontrol de la situación, angustia y miedo en el perro y un aumento de la agresividad como forma de dar salida a la frustración del peluquero.

Unos métodos de trabajo que nunca fueron eficientes ni mucho menos asumibles debido a la consideración de los perros como simples objetos destinados a un negocio.

Tras años de trato con muchos y muy distintos animales, observando y tratando de mejorar las condiciones en las que se realizaba el servicio y la percepción que el perro tiene de este encontramos una nueva visión que a muchos peluqueros, educadores o simples propietarios de perros nos aportó una forma diferente de entender todo lo que estos seres nos intentaban comunicar mediante esos gestos o posturas repetidos y observados repetidamente sin comprender el mensaje.

Fue Turid Rugaas con su libro sobre el lenguaje de los perros quien hizo evidente algo que siempre había estado allí, esos gestos tan repetidos como sentarse reiteradamente o dar la espalda no eran una forma de complicar el servicio sino que contenían un mensaje que requería la comprensión y el
respeto que propician una sesión de bajo nivel de estrés y la satisfacción que produce realizar el servicio a partir de la confianza y la comprensión. 
Después vinieron otras lecturas y experiencias todas ellas enriquecedoras.

No es el nuestro un trabajo fácil especialmente porque tratamos con animales sometidos a unas condiciones de vida que limitan su necesaria vida social y en un entorno doméstico en el que sus humanos además de ignorar su naturaleza pretenden convertirlos en una especie de muñeco con vida que les aporte mucho y les pida muy poco.

El estrés el principal enemigo durante un servicio de peluquería, para el animal puede estar previamente condicionado o generado a consecuencia del servicio.

Los principales condicionantes previos pueden ser:

  • Escaso nivel de socialización y una reducida capacidad para reaccionar ante situaciones nuevas y por ello amenazantes.
  • Capacidad de comunicación y trasmisión de calma reducida y generalmente mal interpretada.
  • Experiencias previas y negativas en entornos similares a la peluquería (clínicas) o en manos de peluqueros inexpertos y adictos a clásicos métodos impositivos y correctivos.
  • Carencia de estímulo físico y mental en su vida diaria.
  • Falta de hábito o costumbre de manejo para su higiene doméstica o profesional.
  • Angustia por la separación de sus dueños en el momento de la entrada a la peluquería.

Las circunstancias negativas e inherentes al servicio de peluquería pueden ser:

  • Olores extraños y amenazadores.
  • Desconocidos que lo separan de su dueño de forma abrupta y sin presentación ni protocolo de calma previo.
  • Ruidos estridentes producidos por la maquinaria.
  • Calor sobre todo en verano que les puede resultar asfixiante.
  • Concentración en un espacio reducido.
  • Manejo incorrecto por parte de las personas dedicadas a su cuidado.
  • Invasión del área de seguridad o crítica.

Es en estos posibles factores de estrés en los que nosotros los peluqueros caninos debemos actuar, ya que podemos atenuar, modificar o eliminar todos los métodos de trabajo y comportamientos que lo produzcan tanto en perros como en personas además de favorecer aquellos que transmitan calma
y confianza.

La peluquería canina en positivo es una forma profesional de realizar las tareas de higiene y estética del perro cuyo fundamento es la comprensión y en el control de los factores que le puedan producir estrés, angustia o miedo.

Representa una relación basada en la confianza y la comunicación, una forma de realizar el servicio que favorece el respeto mutuo y en la que la prioridad absoluta es el bienestar y la seguridad del animal.


Luis Guerrero, peluquero canino.

Quiero ser peluquer@ canin@. Soy profesional ¿y ahora que?

Has finalizado tu periodo de formación, enhorabuena, ya estás preparad@ para integrarte en el mercado laboral, dedicarte a una profesión que te apasiona y seguir mejorando tu preparación.

En este punto tienes dos opciones, te estableces como empresari@ y montas tu propio salón de peluquería canina o buscas una oferta laboral que se ajuste a tus pretensiones.
La primera opción no es factible para todo el mundo ya que si pretendes progresar debes contar con los medios económicos suficientes y con una mínima preparación en gestión de empresa que aseguren al menos tu supervivencia.
La segunda opción sería la mas interesante ya que tu incorporación a un equipo en un centro de peluquería canina te permitiría poner en práctica lo aprendido anteriormente, madurar profesionalmente y adquirir la experiencia necesaria tanto para evolucionar como para asumir el riesgo de constituir tu propia empresa con mayores garantías de éxito. Esto es así en muchas otras profesiones en las que tras un periodo mas o menos prolongado de aprendizaje se impone la búsqueda de un centro en el que madurar conocimientos y adquirir experiencia a cambio incluso de asumir tareas de inferior categoría y escasamente retribuidas.

En este punto te encuentras la siguiente situación:
El número de centros dedicados exclusivamente a peluquería canina-felina o cuya principal actividad sea esta es muy escaso.
De este reducido número la mayoría están atendidos por una sola persona, normalmente un profesional a cargo de su propia empresa y con escasa o nula capacidad de contratación.

La mayor parte de las ofertas de trabajo como peluquer@ canin@ proceden de centros como clínicas y tiendas de animales cuya principal actividad no es la peluquería, en los que ofrecen servicios de higiene y cuidado del pelo como complemento a su principal función.

¿Cual es el problema?
Lo mas probable es que contraten solo a una persona con lo que queda excluida cualquier posibilidad de maduración profesional, al enfrentarte solo y desde el principio a los servicios de peluquería no existe la posibilidad de poner en práctica y mejorar lo aprendido junto a un profesional de mayor nivel.
En estos centros se impone habitualmente un ritmo de trabajo para el que aún no estarás preparad@ y normalmente se te serán asignadas tareas complementarias al servicio de peluquería tales como ventas, atención al cliente y asistencia en los servicios veterinarios.

En esta situación en la que encontrar un puesto de trabajo que se adapte a tus requerimientos se convierte en algo casi imposible much@s peluquer@s se plantean una alternativa bastante arriesgada como es la de montar su propia peluquería canina poniendo en juego los recursos económicos de los que pueden disponer en un negocio asequible en cuanto a inversión inicial pero con un elevado índice de fracaso comercial. 
Son est@s profesionales emprendedores quienes al progresar podrían ofrecer salidas profesionales a l@s recién formados pero debido a la escasa rentabilidad y a la enorme competencia en tarifas existente se ven obligad@s a trabajar en solitario. 

La dificultad para encontrar un salón de peluquería canina profesional en el que madurar es una enorme traba, un obstáculo que a menudo frustra a personas con una gran vocación obligándoles a arriesgarse prematuramente en una aventura empresarial o a abandonar definitivamente una carrera que les apasionaba.

PROXIMA ENTRADA: Quiero ser peluquer@ canin@. Conclusión.


Quiero ser peluquer@ canin@. La preparación previa.

Estás decidido a ser peluquero canino y entiendes que es una actividad muy especializada que requiere una formación previa y comienzas una búsqueda que te permita seleccionar un centro o un profesional que te proporcione los conocimientos teóricos y las practicas que te permitan prepararte para tu inserción en el apasionante mundo de la peluquería canina profesional.  

En el pasado resultaba una misión imposible encontrar un sitio donde aprender, era un tiempo en el que los conocimientos eran escasos y atesorados con celo y mucho misterio entre los peluqueros caninos que solían ser además criadores y participantes en exposiciones de belleza y la única forma de aprender consistía en la imitación de lo se conseguía observar lo que resultaba un método lento y poco eficiente para llegar a convertirse en un buen profesional.

Ahora la oferta de formación es enorme y resulta un problema decidir entre tantas y tan diversas posibilidades. Y es que al tratarse de una formación no reglada no tienes la garantía de que los contenidos y las prácticas sean los mismos en todas las ofertas formativas por lo que te tienes que arriesgar o guiarte por  las referencias de anteriores alumnos.

Las principales opciones que tienes a tu disposición consisten en:
-Centros multiformación que ofrecen cursos de muy distintas actividades entre las que se encuentra la peluquería canina.

-Peluquerías caninas que complementan su actividad con la realización de cursos.
Y como formación complementaria y especialización se organizan por todo el país una gran cantidad de seminarios y eventos formativos a cargo de profesionales de reconocido prestigio.

La duda que te asalta a la hora de elegir el camino de tu formación es ¿cual de estas alternativas resultará la adecuada?
La respuesta resulta difícil aunque sería muy recomendable que antes de inscribirte o firmar ningún tipo de contrato contrastaras las distintas ofertas y solicitaras información sobre las características del curso al centro o al profesional que estará a cargo de tu aprendizaje.


Este es un paso muy importante en tu camino profesional ya que de esta elección dependerá tu preparación para tu posterior incorporación al mercado laboral o el éxito de tu aventura como empresario en el sector de la higiene y cuidado de perros y gatos.
Una formación incompleta será un obstáculo en tu carrera que deberás subsanar mas tarde si pretendes realizar tu trabajo con la suficiente garantía y calidad en el servicio.

Debes tener en cuenta que en la nuestra como en las demás profesiones la formación es continua,  siempre habrá algo nuevo que aprender y mejorar pero eso es lo que hace que independientemente del tiempo que lleves ejerciendo puedas mantener la misma pasión por lo que haces y la satisfacción de conocer y aplicar el procedimiento adecuado a cada caso o servicio que realices.






PROXIMA ENTRADA: Quiero ser peluquer@ canin@. ¿Soy profesional y ahora que?.


Quiero ser peluquer@ canin@. El inicio de la carrera.

Un día, influenciado por los anuncios que te ofrecen el acceso a una profesión de gran futuro y que coincide con una de tus mayores aficiones, los animales y su cuidado, o tal vez invadido por la imagen del peluquero de tus mascotas, una persona que realiza una actividad en apariencia fácil y cómoda y además gana, según tu apreciación, una pequeña fortuna decides que ha llegado el momento de dar un giro en tu vida o iniciar el camino que sin duda te llevará a disfrutar de una apasionante y a la vez rentable profesión.

En parte no te falta razón ya que la mayoría de las personas que nos dedicamos a la peluquería canina y felina nos consideramos unos afortunados por realizar una labor que nos proporciona muchas satisfacciones al tiempo que nos permite obtener unos ingresos.

La cuestión que deberías plantearte en primer lugar es que esta es una actividad vocacional, altamente especializada, que requiere un esfuerzo físico diario y que en realidad no está suficientemente bien compensada económicamente. 

Una actividad que resulta muy gratificante cuando la formación recibida y las condiciones laborales son las adecuadas pero que puede resultar muy ingrata y quemar rápidamente la vocación de muchas personas cuando las condiciones no les permiten desarrollar su profesión en la forma que quisieran.

Una vez te has decidido a iniciar tu carrera en el apasionante mundo de la peluquería canina tienes dos opciones, acceder directamente al mercado laboral con la idea de ir aprendiendo con la práctica o iniciar la búsqueda de un centro de formación o de un profesional que acceda a proporcionarte los conocimientos mínimos necesarios.

En este momento comienzas una carrera de obstáculos en la cual te enfrentarás a un camino repleto de trampas, una carrera cuyo éxito o fracaso dependerá de tu esfuerzo e ilusión, de las decisiones tomadas en cada momento y de los profesionales que orienten tu camino.

Iniciar esta actividad sin la necesaria y mínima formación previa para el puesto que vas a ocupar es el principal error de partida. Las ganas por comenzar y la falsa consideración de que cualquiera, por el hecho de cuidar de sus mascotas, está capacitado para ejercer profesionalmente puede llevarte a responder a unas de esas ofertas laborales de algunos centros no especializados que ofrecen como complemento servicios de peluquería canina. El trabajo en este tipo de establecimientos se basa exclusivamente en la rentabilidad del servicio, la consideración profesional del peluquero canino es escasa o nula, los servicios que se ofrecen son inadecuados e incluso en muchas ocasiones podrían ser considerados como malas prácticas profesionales y la posibilidad de adquirir formación es muy escasa debido a la insuficiente preparación y capacitación del personal.

Esta es la primera trampa que encontraras en tu camino, una trampa fácil de evitar si consideras previamente la necesidad de recibir formación previa a tu integración en el mercado laboral.

Te informas y decides seleccionar un centro formativo y te encuentras que esta es una actividad con una formación no reglada.

¿QUÉ ES LA FORMACIÓN NO REGLADA?
Es toda la educación que se sitúa al margen del Sistema Educativo Oficial, por lo que sus títulos no son oficiales (o lo que es lo mismo, no conducen a la obtención de un título oficial).
Este tipo de formación se caracteriza por:
– Ofrecer mayor libertad para desarrollar planes educativos más variados, como ocurre con los cursos de especialización impartidos por universidades, academias, centros de estudios privados.

– Englobar aquellas enseñanzas, aprendizajes, cursos, seminarios… de diversas temáticas que se hacen para iniciarse, especializarse, o bien como hobby o para ampliar conocimientos.

PROXIMA ENTRADA:  Quiero ser peluquer@ canin@. La preparación previa.