Peluquería canina positiva y posible

No se si tod@s compartimos la misma visión de lo que debería de ser una peluquería canina mas positiva, seguramente estaríamos de acuerdo en muchas cosas aunque probablemente surgirían discrepancias que supongo que podríamos superar porque de una forma u otra nos unen unos objetivos comunes como son:

la mejora de la formación,

de las condiciones laborales de los profesionales

de la excelencia en los servicios

de la imagen y el prestigio de nuestro oficio

y sobre todo la mejora del bienestar de los seres a cuyo cuidado nos dedicamos.

Digo esto porque entiendo que hay distintas y muy respetables formas de entender ejercer la peluquería canina en unas condiciones mas positivas para el animal, el profesional e incluso para el cliente, hay salones que no usan cabinas de secado, jaulas o boxes, ni sujeciones e incluso que no citan a mas de un cliente por sesión o usan terapias alternativas como método de control de estrés, iniciativas y procedimientos muy meritorios y con los que much@s profesionales de la higiene y el cuidado animal nos sentiríamos identificados y satisfechos.
Pero la cuestión es que como empresarios y gerentes de nuestros salones debemos intentar rentabilizar nuestra inversión, nuestro trabajo, el de nuestros colaboradores y asegurar la estancia de nuestros clientes a la vez que ofrecer un trato personalizado y adaptado a las características de cada animal de forma que necesitamos usar determinados complementos de forma eficiente y siguiendo unos protocolos claramente definidos que minimicen el impacto en sus (y nuestros)niveles de estrés.
Usar cabinas de secado, jaulas de espera, correas, bozales o reunir varios perros al mismo tiempo no considero que sea en sí un mal procedimiento y mucho menos una mala práctica profesional siempre que haya un estricto control, una atención personalizada y profesionales expertos que supervisen la tarea.
Francamente dudo de la posibilidad de supervivencia empresarial de quienes intentan,con mucho mérito y toda mi admiración, practicar una peluquería canina en unas condiciones tan ideales, yo por mi parte sigo intentando congeniar rentabilidad y excelencia y mantener mi salón abierto para seguir ofreciendo un servicio con la máxima ética profesional y positividad que me permite una sociedad que mayoritariamente ignora, desprecia u olvida las necesidades de sus compañeros e infravalora nuestra especialidad priorizando las tarifas como elemento de decisión desde la idea de que todas las peluquerías somos iguales, sigo intentando sobrevivir sin bajar mis estandares de calidad ni mis tarifas frente a una competencia mayoritariamente basada en precios tan reducidos que devaluan nuestra especialización y ponen en peligro el futuro de todo el sector.
Para mi la peluquería canina positiva consiste en aportar,en sumar, en evolucionar e ir eliminando toda la negatividad inherente a nuestro oficio pero luchando a la vez por sobrevivir empresarialmente para que los animales y sus dueños puedan seguir acudiendo a una peluquería canina de confianza.