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Soy el peluquero de tu perro

Soy peluquero canino, soy ese profesional al que recurres cuando encuentras que tu perro necesita un baño o un corte de pelo, aunque el termino peluquero canino no define todo lo que estoy capacitado para hacer por su bienestar ya que no soy solamente quien lo baña o lo pela porque estoy además especializado, me he formado y me sigo formando para ofrecer soluciones para el correcto mantenimiento, higiene y cuidado de su piel y su pelo que son muy importantes para su comodidad y salud, además puedo asesorarte y aportarte soluciones sobre otras cuestiones que pueden afectar a la relación diaria con el compañero canino con quien compartes vida y vivienda.
Me gustan, me apasionan los perros y disfruto de la compañía de unos animales tan especiales y que tanto aportan a nuestras vidas, mi oficio es vocacional y considero que la protección, el cariño y el respeto por estos animales está muy por encima del resultado del servicio por lo que me preocupo por actuar siempre conforme a lo que considero como buenas practicas profesionales.
Puede que al ver su reacción pienses que a tu perro no le gusta acudir a la peluquería pero no es que no quiera quedarse sino que le angustia alejarse de ti, puedes pensar que sufre durante su estancia pero no es así en absoluto puesto que hago todo lo posible para que la experiencia le sea lo mas agradable posible aunque tengo que decir que su reacción depende en gran medida de la educación y la correcta socialización que tu le hayas proporcionado y le permita relacionarse sin miedos y aceptar mi proximidad y manejo.
Me preocupa e interesa interpretar y comprender correctamente su especial forma de comunicar los diferentes estados de animo, trasmitirles la seguridad y calma que necesitan para hacerles sentir en buenas manos. Me interesa eliminar de mi actividad todo lo que tu perro pueda considerar como negativo o le genere estrés y agradezco tu interés por proporcionarle una experiencia en la peluquería en una edad temprana ya que así asumirá de una forma mucho mas natural sus futuras y necesaria visitas a mi centro.
Dispongo en mi salón de los medios adecuados para la realización de mis servicios y de la mas moderna cosmética canina que me permite aplicar el producto mas apropiado a cada necesidad específica.
Tengo que lamentar y denunciar públicamente el lamentable estado de abandono en el que algunos animales llegan a mis manos, es triste comprobar como animales que incluso son muy queridos en sus casas sufren por ignorancia o desidia una increible falta de higiene, un incomodo pelaje anudado o unas uñas largas que les dificultan la movilidad.
Pienso que la higiene de nuestros perros es tan importante como la nuestra propia, que forma parte de la necesaria higiene doméstica y familiar y que las sesiones de limpieza y acicalado requieren de un hábito y una frecuencia adecuadas.
Soy, en resumen, un necesario colaborador en el mantenimiento y cuidado de un ser muy querido por tí y por mí, un profesional en el que puedes confiar plenamente, un especialista en contínua formación para ofrecer el mejor de los servicios al mejor de tus compañeros.
Tengo la fortuna de realizar una actividad que me apasiona y la desgracia de ejercer un oficio sin reconocimiento que permite la entrada de personas que sin escrúpulos, sin la formación ni las instalaciones necesarias devalúan mi profesión compitiendo de forma desleal.
Me satisface pensar que vivo gracias a unos animales tan maravillosos y no a su costa.

Me llamo Luis Guerrero y soy el peluquero de tu perro.

Estrés en la peluquería canina

 

Estas trabajando relajado pero suena el teléfono, RINGGGGG
dejas lo que estás haciendo, lo coges, saludas y oyes
¿podría hablar con el gerente?
cuelgas sabiendo que es una de esas llamadas de cada día que no te interesan
vuelves a la mesa pero el perro está inquieto
entra alguien y sales a atender
explicas, vendes , cobras
y vuelves a coger al perro al que estabas arreglando pero no te deja quieta la pata
le hablas, lo acaricias y lo relajas.
Suena de nuevo el teléfono
es una clienta que pide cita
mientras otro perro que espera se pone a ladrar
comienzas a perder los nervios
pero tomas aire y te relajas
y muy amable le das cita y vuelves a la mesa.
Entra por la puerta una posible clienta
sales pensando que el trabajo se está atrasando
miras la hora y lo confirmas
estas a quince minutos de hora de entrega prevista y el tiempo corre
la clienta te dice:
¿puedo hacerte una preguntita?
y tú que sonríes mientras piensas
la pregunta inútil que me va a hacer perder el tiempo
pero aguantas como un campeón de la paciencia
mientras de refilón miras en la pantalla las novedades del Facebook,
te despides y vuelves a coger al perro que tenías entre manos.
Corres porque el dueño de tu perro está a punto de llegar
y aparece un comercial del sector con ganas de venderte algo o pasar el rato,
le dices que pase para hablar mientras terminas
y suena el teléfono de nuevo RINGGGGG
lo coges e intentan venderte un seguro, publicidad, un servicio telefónico o lo que sea,
cuelgas mientras ves aparecer al cliente que viene a recoger a su perro.
Y aún te queda un rato
te aceleras y corres,
en este momento el riesgo de accidente por corte aumenta considerablemente.
Mientras tanto el perro ve o intuye la llegada de su dueño
y decide que el servicio ha terminado, que debe irse a su casa
comienza a excitarse, a jadear y estirar hacia su dueño
y tu aún no has acabado el servicio.
Te disculpas como puedes y pides más tiempo a tu cliente
y sigues mientras el comercial te habla y te habla,
te entran unos chicos elegantemente vestidos que dicen quieren hablar con el gerente
y desde dentro y con las tijeras en la mano les dices:
-ya tengo una compañía telefónica y no quiero comparar porque me gusta pagar de mas.
Terminas el perro que tienes entre manos mas tarde de lo previsto
mientras el comercial que te acompaña no entiende porque hoy no le vas a comprar nada.
Sales a entregar el perro sudando, con una cara ligeramente desencajada
que intentas disimular o camuflar con amabilidad y cortesía.
Despachas como puedes, con prisas y sigues.
Porque tienes mas perros esperando, mas dueños por llegar,
mas clientes por atender, mas llamadas por responder,
mas comerciales por escuchar
y menos tiempo, mucho menos tiempo para todo.

Recibiendo mensajes, generando seguridad

Leo algún comentario sobre las señales de calma con relación al respeto a las mismas aconsejando responder a un mensaje tranquilizador del animal con el abandono de la tarea que se le esta realizando en ese momento y que le supone una situación incomoda, molesta o desagradable y pienso que la respuesta a esa llamada debería ser distinta y desde la observación del grado de estrés del momento aportar la comprensión, la confianza y la seguridad que permita realizar las necesarias tareas de higiene y de mantenimiento de su pelaje que le aporten bienestar y salud.

Cuando conocí las señales de calma con la lectura de la obra de Turid Rugaas descubrí que muchas de las actitudes que había observado desde siempre en los perros podían tener un sentido, un mensaje que interpretar mediante el cual pudiera producirse una comunicación entre dos especies que comparten espacio vital.
Pero como en cualquier otra forma de comunicación son necesarios un emisor, un receptor y un mensaje que va y viene entre ambos, es un intercambio de información, en este caso incluso de sensaciones, que puede modificar el estado previo de uno de los participantes o de ambos.

Quiero decir que intento y creo puedo entender cuando un perro intenta trasmitirme su inseguridad en una determinada situación, la intensidad con que lo hace y la necesidad de calmar y ser calmado pero mi obligación consiste en trasmitirle un mensaje que minimice su posible inseguridad o angustia ya que imitar su comportamiento o aceptar sin mas sus reticencias no ayudan en absoluto a que asuma sin recelo el manejo y las prácticas necesarias para su cuidado.

Es evidentemente un proceso en el que hay que observar y evaluar detenidamente las características propias de cada caso, su capacidad de comunicación, la tolerancia o la aceptación que tenga sobre la intromisión en su espacio vital mas cercano y su costumbre previa a sesiones de peluquería.
Podríamos hablar de procesos de descondicionamiento en casos que lo requieran mediante la introducción desde un planteamiento positivo, programado y progresivo de los elementos o las técnicas necesarias para su cuidado pero en este texto me refiero a casos no especialmente condicionados o hipersensiblilizados.

No hablo de imponer un manejo generando confusión o angustia sino de trasmitir los factores que hacen que tanto perros como humanos podamos sentirnos seguros y confiados en manos de otra persona porque apreciamos que tiene la situación bajo control.
Me refiero mas a guiar desde la confianza que a dirigir por la fuerza, algo que requiere solvencia profesional, experiencia y empatía.

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