DSC07409

Formación

 
La peluquería canina es una actividad altamente especializada que se mantiene al margen de la regularización existente en otras actividades profesionales.
El peluquero canino debe ser experto en las tres materias que fundamentan su profesión.
 
El trato
Debe ser especialista en el comportamiento del perro y en mantener un estado de calma y una capacidad de observación que le permita comprender el estado mental del animal a su cuidado y trasmitir la confianza necesaria para que la sesión se desarrolle sin traumas. Los peluqueros usamos herramientas cortantes y necesitamos conseguir en el perro un estado en el que permanezca mas o menos inmovil durante un tiempo a pesar de sus ganas de huir o incluso agredir para evitar una situación que a menudo le resulta incomoda e inútil.
La teoria
Debe conocer mediante el aprendizaje la esencia artística de su profesión y su relación con la escultura, la morfología y características propias del arreglo de multitud de razas caninas y un temario extenso que abarca la cría y exposición, la cosmética aplicada al perro, las características de la piel y el pelo del perro, los parásitos, conocimientos de dermología canina, alimentación, e incluso el trato al cliente.
La técnica
Debe estar familiarizado, cuidar y manejar correctamente con seguridad y ergonomía el instrumental propio de la peluquería canina y conocer las distintas técnicas aplicadas al mantenimiento y arreglo del pelo del perro .
Podríamos añadir que ademas esta obligado a mejorar continuamente las materias anteriores mediante un contínuo reciclado y puesta a punto de sus conocimientos en seminarios o cursos especializados.
Un peluquero canino no debería realizar ninguna tarea para la que no ha recibido la correcta formación, la nuestra es una profesión que implica un cierto nivel de riesgo para nuestros clientes y es una autentica temeridad y un desprecio hacia el animal confiado a nuestro cuidado la realización de un servicio para el que no se está debidamente capacitado.

A pesar de la especialización y los peligros inherentes al servicio a nivel oficial no se exige ninguna preparación o formación previa al desarrollo de la actividad por lo que pocas veces podemos estar seguros de las manos en las cuales depositamos nuestra confianza para el cuidado de nuestro compañero.

Deja un comentario