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Recibiendo mensajes, generando seguridad

Leo algún comentario sobre las señales de calma con relación al respeto a las mismas aconsejando responder a un mensaje tranquilizador del animal con el abandono de la tarea que se le esta realizando en ese momento y que le supone una situación incomoda, molesta o desagradable y pienso que la respuesta a esa llamada debería ser distinta y desde la observación del grado de estrés del momento aportar la comprensión, la confianza y la seguridad que permita realizar las necesarias tareas de higiene y de mantenimiento de su pelaje que le aporten bienestar y salud.

Cuando conocí las señales de calma con la lectura de la obra de Turid Rugaas descubrí que muchas de las actitudes que había observado desde siempre en los perros podían tener un sentido, un mensaje que interpretar mediante el cual pudiera producirse una comunicación entre dos especies que comparten espacio vital.
Pero como en cualquier otra forma de comunicación son necesarios un emisor, un receptor y un mensaje que va y viene entre ambos, es un intercambio de información, en este caso incluso de sensaciones, que puede modificar el estado previo de uno de los participantes o de ambos.

Quiero decir que intento y creo puedo entender cuando un perro intenta trasmitirme su inseguridad en una determinada situación, la intensidad con que lo hace y la necesidad de calmar y ser calmado pero mi obligación consiste en trasmitirle un mensaje que minimice su posible inseguridad o angustia ya que imitar su comportamiento o aceptar sin mas sus reticencias no ayudan en absoluto a que asuma sin recelo el manejo y las prácticas necesarias para su cuidado.

Es evidentemente un proceso en el que hay que observar y evaluar detenidamente las características propias de cada caso, su capacidad de comunicación, la tolerancia o la aceptación que tenga sobre la intromisión en su espacio vital mas cercano y su costumbre previa a sesiones de peluquería.
Podríamos hablar de procesos de descondicionamiento en casos que lo requieran mediante la introducción desde un planteamiento positivo, programado y progresivo de los elementos o las técnicas necesarias para su cuidado pero en este texto me refiero a casos no especialmente condicionados o hipersensiblilizados.

No hablo de imponer un manejo generando confusión o angustia sino de trasmitir los factores que hacen que tanto perros como humanos podamos sentirnos seguros y confiados en manos de otra persona porque apreciamos que tiene la situación bajo control.
Me refiero mas a guiar desde la confianza que a dirigir por la fuerza, algo que requiere solvencia profesional, experiencia y empatía.

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La Calidad como elemento diferenciador en la peluquería canina

Siempre he pensado que llegará un día en el que existirá una titulación oficial para l@s peluquer@s canin@s que será el reconocimiento a una formación especializada, la acreditación obligatoria para ejercer un oficio con tan elevado nivel de responsabilidad, el reconocimiento a una actividad que algunos consideran un lujo pero que es en realidad una necesidad, la acreditación profesional es la mejor herramienta para mejorar la concienciacion social sobre la necesidad de mantener a unos animales con los que convivimos en perfectas condiciones de higiene y mejorar su apariencia acudiendo a profesionales especializados.

Estoy seguro que ese día llegará y  que quienes ejercemos actualmente como peluquer@s canin@s tenemos mucho que decir y hacer en la regulación de nuestra actividad, lo que me parece imposible es que dicha titulación acabe siendo obligatoria a la hora de ejercer profesionalmente puesto que en otras actividades ya regladas la titulación no es un requisito imprescindible para abrir un negocio o realizar las tareas propias del oficio.

Cuando vas a un bar o restaurante supones que la persona que se encarga de elaborar la comida que ofrecen es un cocinero con los conocimientos y la experiencia que esperas de un profesional pero esto no siempre es así y en peluquería humana tampoco existe la condición de estar titulado para ejercer, puedes suponer que quien está a cargo del servicio cuenta con la suficiente capacitación como para llevarlo a cabo con la calidad y seguridad requeridas pero nada le obliga a disponer de una titulación que acredite su formación.

Quiero decir que estoy totalmente a favor de la regularización de nuestra actividad y la formación básica imprescindible, pero en libre competencia son los profesionales y las empresas que ofrecen un mejor servicio quienes reciben la recompensa de una clientela fiel, estable, numerosa y generadora de buenas referencias.

Muchos peluqueros de personas de reconocido prestigio y grandes cocineros han ejercido, ejercen, triunfan y revolucionan su profesión sin haber recibido mas formación que la adquirida trabajando y evolucionando desde los puestos de mas baja cualificación pero entiendo que un periodo de formación previo a la incorporación al sector asegura unos conocimientos elementales, una base sobre la que crecer profesionalmente común a todos los principiantes que asegura una rápida y positiva evolución profesional y sobre todo colabora para potenciar las buenas prácticas en el oficio.
El nuestro es un sector en el que resulta extremadamente difícil encontrar un puesto de trabajo junto a profesionales experimentados ya que los propietarios de salones profesionales suelen ser peluqueros caninos que trabajan solos, sin ayudantes y la mayoría de la oferta de empleo se canaliza a través de clínicas y tiendas de animales que contratan personas que se hagan cargo de una actividad que consideran complementaria y de escasa especialización.     Mas información

Pienso que nos quejamos con razón, que la competencia desleal es muy dañina, que hay mucho chapucero y  que cualquiera  puede denominarse a sí mismo como peluquero canino pero debemos entender que la lucha contra estos factores negativos pasa por la diferenciación mediante la calidad del servicio, la información a los clientes sobre las ventajas y la garantía que supone acudir a un centro que acredite asumir un compromiso de buenas practicas y los riesgos derivados de hacerlo a donde no o asumen dicho compromiso.

En otras actividades como las que antes he mencionado la calidad y la confianza son factores determinantes en la elección de centro por parte de los clientes y los profesionales de una u otra forma han conseguido establecer una diferencia que va mas allá del precio del servicio y que consiste en el prestigio profesional, algo que beneficia a todo el colectivo pero especialmente a quienes se diferencian por su búsqueda de la excelencia.

Estoy convencido, porque me consta que estamos en el camino, de que aparecerá una forma de acreditar la calidad de determinados centros de peluquería ante los clientes que realmente se preocupan de sus compañeros peludos y estos buscarán dicha acreditación en sus poblaciones ya que les supone una garantía en el servicio. Siempre habrá ignorantes o desaprensivos que no valoren ni diferencien un buen servicio mas allá del precio pero estos seguirán acudiendo esporadicamente con sus animales en el lamentable estado de higiene habitual al reclamo de un precio bajo y un servicio de que podemos denominar como Fast Grooming.

En definitiva las claves para diferenciarse y aparecer como una interesante y atractiva oferta a ojos de clientes concienciados de las necesidades reales de sus mascotas son la calidad, la seguridad y la garantía en el servicio acompañadas de la acreditación y el distintivo que las represente aportando confianza.

 

Peluquer@s canin@s, tod@s iguales tod@s diferentes. La medida del exito

L@s peluquer@s caninos formamos un colectivo muy variado y compartimos un oficio que es a su vez una afición.
Llegamos a la profesión desde una experiencia previa en la cría y las exposiciones de belleza o simplemente porque siempre nos había atraído el contacto con estos animales y decidimos dedicarnos a su cuidado, pero cuando nos iniciamos profesionalmente, independientemente del orijen de nuestro interés quedamos enganchados para siempre a una actividad que aunque fisicamente dura, escasamente pagada en relación al esfuerzo y de baja consideración y reconocimiento social nos llena de satisfacción.

Somos tod@s iguales y tod@s diferentes porque hay peluquer@s que compiten en campeonatos de habilidad, creatividad y técnica, hay peluquer@s que compiten por conseguir y mantener buenos clientes en sus salones y por supuesto hay quien hace ambas cosas.
Hay peluquer@s empresari@s y asalariad@s, peluquer@s con una formación continua y otr@s con escasa formación, hay peluquer@s que evolucionan y otr@s que se estancan en el pasado, hay peluquer@s que luchan por la profesión y otr@s que se aprovechan de la situación, hay peluquer@s que dan prestigio al oficio y otr@s que lo devalúan, hay peluquer@s que comparten sus conocimientos y otr@s que los ocultan,  hay peluquer@s admirados y otr@s olvidados, hay peluqueros que enseñan su trabajo y otr@s que lo esconden, hay peluquer@s que unen y otr@s que separan y hay peluquer@s con exito y otr@s sin el.

¿En que consiste el exito en la peluquería canina, que logros se deben conseguir para considerar que se ha alcanzado el exito profesional?
La percepción del exito es una cuestión personal ya que cada cual establece su meta y las sucesivas etapas a cumplir y celebrar.
Para un@s puede ser el triunfo en la competición, para otr@s la consolidación de su empresa, la admiración de los compañeros, el reconocimiento de sus clientes, ganar mucho dinero,  simplemente tener un trabajo que les satisface o la suma de varias de estas razones.

Lo que está muy claro es que sin una formación adecuada, una práctica continua, un espiritu de constante mejora y una gran capacidad de esfuerzo no se llega a ninguna parte como peluquer@ canin@ y que aquell@s a l@s que admiramos por sus logros profesionales han realizado el camino con ilusión y esfuerzo y l@s mejores no tienen la impresión de haber llegado sino la satisfaccion de saber lo mucho que aún les queda porque siempre hay metas a las que llegar.